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lunes, 5 de julio de 2010

Queimada

Por Silvia Rey

Ingredientes:

2 litros de aguardiente blanca
300 gr de azúcar
La cáscara de 2 limones
La cáscara de 1 naranja
1 puñado de grano de café

Preparación:

Colocamos en un recipiente de barro cocido propio para hacer Queimada el aguardiente y el azúcar, en la proporción de 150 gramos por cada litro de aguardiente. En este caso como son dos litros de aguardiente, 300 gr de azúcar fina blanca. Reservamos 2 cucharadas de azúcar para plantar el fuego.
Pelamos los limones y la naranja. Los echamos al recipiente de barro.
Ahora viene la parte más importante. En un cucharón ponemos las 2 cucharadas de azúcar con un poco de aguardiente y le prendemos fuego, cuando plante la llama la aproximamos al recipiente de la queimada para que empieze a arder. Vamos removiendo la queimada con cuidado, dando vueltas sin llegar al fondo, donde se acumula casi todo el azúcar. A continuación podemos elevar el cucharón lentamente dejando que suban las llamas del alcohol y creando cascada con ellas (esto para los más atrevidos...)
Añadimos el puñado de granos de café, los que nos quepan en una mano. De esta manera la bebida tendrá un color tostado, gracias también al caramelo que se va a ir formando con el azúcar. Seguimos removiendo pero ya levantando un poco el azúcar del fondo de la cazuela de barro. Tened cuidado pues es fácil quemarse con el cucharón, yo normalmente utilizo un trapo de cocina para agarrarlo.
Tal como dice el nombre debemos dejar que se vaya quemando el aguardiente, la llama nos indica que se está consumiendo el alcohol ( es azulada debido al azúcar). A mí me gusta fuerte así que acabo apagándola con una tapadera pero el que la quiera más floja debe esperar a que se reduzca poco a poco para terminar apagándola con un fuerte soplido. Si dejáis que se queme todo el alcohol lo que con seguiréis será agua dulce y caliente.
La Queimada se sirve caliente, cuando la hayamos apagado la servimos en un barro o un vaso de cerámica para que mantenga la temperatura y nos la bebemos poco a poco sin quemarnos.
No abuséis de ella que parece que está flojilla y sube muy rápido... Disfrutad de ella y de l compañía de los vuestros/as en este momento mágico.
Consejos: hay quienes apagan la queimada con algo de café o vino tinto (aunque los más puristas de este icor no lo aceptan) y otros le echan trozos de manzana u otras frutas (que luego también te acabas comiendo, pero con moderación pues acumulan mucho el alcohol).

3 comentarios:

  1. Esta buena eh? en invierno, en el Pirineo, suelen hacerlas cada noche. Tomo nota, para acordarme de hacer una en casa con tu receta. Un beso

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  2. Dentro de la receta de la queimada,existen multiples facetas para hacerla,mas dulce menos dulce,mas fuerte menos fuerte,con mucha fruta,con poca o ninguna,quemarla mas o menos.Eso va en gustos,pero te falto lo mas importante!!EL CONJURO!,dIcen por lo menos los gallegos,que sin conjurarla,pierde mucho encanto,y yo creo que es verdad,el conjuro crea camaraderia y amistad...es otra cosa,al margen del gusto de la queimada,por lo demas todo bien.
    Un abrazo.

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  3. conxuro
    Mouchos, coruxas, sapos e bruxas.
    Demos, trasnos e dianhos, espritos das nevoadas veigas.
    Corvos, pintigas e meigas, feitizos das mencinheiras.
    Pobres canhotas furadas, fogar dos vermes e alimanhas.
    Lume das Santas Companhas, mal de ollo, negros meigallos, cheiro dos mortos, tronos e raios.
    Oubeo do can, pregon da morte, foucinho do satiro e pe do coello.
    Pecadora lingua da mala muller casada cun home vello.
    Averno de Satan e Belcebu, lume dos cadavres ardentes, corpos mutilados dos indecentes, peidos dos infernales cus, muxido da mar embravescida.
    Barriga inutil da muller solteira, falar dos gatos que andan a xaneira, guedella porra da cabra mal parida.
    Con este fol levantarei as chamas deste lume que asemella ao do inferno, e fuxiran as bruxas acabalo das sas escobas, indose bañar na praia das areas gordas.
    ¡Oide, oide! os ruxidos que dan as que non poden deixar de queimarse no agoardente, quedando asi purificadas.
    E cando este brebaxe baixe polas nosas gorxas, quedaremos libres dos males da nosa ialma e de todo embruxamento.
    Forzas do ar, terra, mar e lume, a vos fago esta chamada: si e verdade que tendes mais poder que a humana xente, eiqui e agora, facede cos espritos dos amigos que estan fora, participen con nos desta queimada.


    Buhos, lechuzas, sapos y brujas.
    Demonios maléficos y diablos, espíritus de las nevadas vegas.
    Cuervos, salamandras y meigas, hechizos de las curanderas.
    Podridas cañas agujereadas, hogar de gusanos y de alimañas.
    Fuego de las almas en pena, mal de ojo, negros hechizos, olor de los muertos, truenos y rayos.
    Ladrido del perro, anuncio de la muerte; hocico del sátiro y pie del conejo.
    Pecadora lengua de la mala mujer casada con un hombre viejo.
    Infierno de Satán y Belcebú, fuego de los cadáveres en llamas, cuerpos mutilados de los indecentes, pedos de los infernales culos, mugido de la mar embravecida.
    Vientre inútil de la mujer soltera, maullar de los gatos en celo, pelo malo y sucio de la cabra mal parida.
    Con este cazo levantaré las llamas de este fuego que se asemeja al del infierno, y huirán las brujas a caballo de sus escobas, yéndose a bañar a la playa de las arenas gordas.
    ¡Oíd, oíd! los rugidos que dan las que no pueden dejar de quemarse en el aguardiente quedando así purificadas.
    Y cuando este brebaje baje por nuestras gargantas, quedaremos libres de los males de nuestra alma y de todo embrujamiento.
    Fuerzas del aire, tierra, mar y fuego, a vosotros hago esta llamada: si es verdad que tenéis más poder que la humana gente, aquí y ahora, haced que los espíritus de los amigos que están fuera, participen con nosotros de esta queimada.

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