
Por Rosa María López
Buey de mar a la portuguesa
Se trata de un buey de mar cocido en agua salada, cuyo caparazón vaciamos para luego pasar a rellenarlo de una mezcla hecha con la propia carne extraída del cuerpo del buey (desmenuzada), huevo cocido picado, salsa mahonesa y un chorrito de vino blanco seco o cava.
Aparte de lo rico que está, la gracia de tomar este plato en Portugal es que no se utilizan pinzas de marisco para romper las patas, sino un buen mazo de madera, que empleado con energía, nos libera el estrés... ¡Divertidísima terapia! :D
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